sábado, 12 de mayo de 2012

Frustación.-


¿Y entonces como hacemos?
Si lo que uno creía era un gesto romántico en realidad roza lo patético...

¿Cómo es que salimos de semejante situación?
Simplemente nos damos vuelta,
miramos otros horizontes,
apuntamos a otras soluciones,
otras situaciones.

¿Cómo darse cuenta que la causa está perdida?
Como convencerse de que ya la vuelta atrás no es posible
y que todo eso que anhelamos ya no existe.

¿Cómo nos reponemos, pues, cuando entendemos que dimos lo mejor de nosotros y aún así la dicha sigue su curso, inalterable;  insensible a la añoranza de quien escribe?

¡Cuánta tristeza se genera! El ver que esa obra que se gestó durante tanto tiempo, resbaló como ninguna, y se convirtió solo en otra línea más de eso que ya podemos llamar, sin pudor, anécdota.

lunes, 9 de enero de 2012

Cadáver Exquisito Online 1.1 (feb. 2010)

Este Cadáver Exquisito nació como un juego literario online en febrero de 2010. Revisando cosas viejas lo encontré y me dieron ganas de compartirlo (además ya era hora de actualizar el blog). Fue escrito colectivamente por La Laü, Ale Marconi, Yael Ortiz, Maria Ines Hirsch, Pao Herrera Lemos, Ramiro Montoya, Helena Facchin, Paloo Rubin, Bernardo del Caño, Carlä Aimée, Asteroide B Seiscientos Doce, Nazareno Juan Lascano, Marcos Garrote, Nani Ingaramo, Juanjo El Grande, Daños Colaterales, Magui Tini, Bruno Daniel Martinez, Maximiliano Garrido, Davor Martinovic, Victoria Garcia, Nirva Aguirre, Vicky Basso, Yael Golub, Antito Bites You, Guillermo M Lemos, Daniela Amarilla, Leti Gigena, Manuel Quiroga Soto, Mila Cuellar, Jerónimo Blind Guardian (UNLP Argentina), Gabriel Livi, Santiago Grenada, Christoph Kiessling, Pau Naish, Lai Tame, Juan Picco, Sebastian Romano, Natali Balcaza Pizzi, Florencia Verra, Sole Guidi, Cecilia Marcone, Leslie Rus, Raquel Getzel B, Anuar Cichero, Emiliano Gonzalez, Gisele Biré, Augusto Rozzatti, Florencia Messiez, Melina Colombano, Julian Suarez, Valentina Mooney, Gabi Franchini, Candela González Quiroga, Pablo Aguiar, Romina Guevara, Graffix Oster, Santiago Viale, Federico Aguate, Veronica Pelozo, Nani Farias, Andres David Tucídides, Gonzalo Vega, Erika Klapp, Gustavo Saucedo, Emanuel Fredes Gomez, Mati Poletti, Aimé Cichero, Majo Vollmer, Pan Sólo Pan, Koquinho Carrizo, Cone Echeverria, Sol Montaldo, RoCio MOlar, Nanys Camilatti, Tony Gardella, Esteban Sfragulla, Pablo Manuel Requena y Gustavo Leonhard.

Cada fragmento fue copiado textualmente, aunque en algunos casos se agregó o quito un conector para que enganchara mejor en el texto completo. Los fragmentos fueron ubicados de manera aleatoria, numerandolos y utlizando la página "http://nosetup.org/php_on_line/numero_aleatorio" para realizar el sorteo. A excepción del último fragmento, que debo admitir, cuando lo leí me pareció genial para el final del texto.

Ahora sí, el Cadáver Exquisito:

Y tan apagado y tan a oscuras pero los astros tan inefables y luces, luces, luces, apagón.
"Definitivamente" decía en el cartel que colgaba del balcón, pero las luces de la casa estaban apagadas; miró las llaves en su mano y entró a su casa pensando: "Tal vez..." y allí por fin, cuando caían las últimas hojas de otoño, cuando se sentían las últimas brisas de invierno, pero cuando no había llegado aún la primavera, se acostó a descansar. Y de repente se dio cuenta que aquel instante no era “ese” instante, ni aquel verde tenia la misma fragancia que él que recordaba. Definitivamente, preferimos las interminables oscuridades de la alegría, fue increíble... en el sueño su aliento tenia olor, no era feo...solo era el olor del amor.
Las cascadas y la lluvia no nos darían ese color, quizá la noche perturbaría nuestro día, aunque la luz de la luna hace visible lo invisible...
Inesperado inconcluso, simplemente se dispuso a disfrutar de su trago y mirar a las luciérnagas pasar... -por qué habría de decir la verdad- se preguntó en voz alta esperando respuesta, aunque sea de un eco imposible dentro del cuchitril donde dormía. Serviría de algo si confesara pero solo quedaba el silencio y su luz apagada, supo entonces lo que tenía que hacer, recién ahora comprendía que había inventado el sentido de aquel juego absurdo, pero prefirió dejar de pensar, porque solo así de indescifrable quería recordarlo ¡y de repente lo peor ocurrió!
Preso y culpable de su misma existencia, de aquella que intenta con fuerza, infinita y temerosa, alejarse de la realidad. Entonces se abrió el viejo portal que conducía hacia aquél camino tantas veces transitado, por eso no sólo no te estoy besando, sino que te estoy arrancando de mis labios.
Jugó su mejor carta, levanto su cabeza de la almohada y salió corriendo esa mañana plata, un cambio de nombre, quizás una vaginoplastia que le permitiera olvidar para siempre que mientras esperaban que se hiciera el asado, una estrella fugaz los iluminó y entendieron que la luz no es onda ni partícula, es fugaz, es luz, es. Pero el tiempo lastima a todos los infames y ella le sonrió, ocultando tantas preguntas de lo que había pasado esa noche, pero no quería perderlo, ya se acerca el día esperado, nadie sabe que pasara, solo quiero que llegue ese día y pase lo que tenga q pasar si es bueno me alegrare, si es malo lo superare... Aprovecha el viento a favor…
Las palabras, las que aun no había dicho y las que nunca diría, se le llenaron de espera, y se dejo caer y caer; mientras los colores pasaban y de repente... ¡splash! se vió en medio de la pileta de un parque acuático... Sin pensar demasiado ni detenerse a observar, un viento inesperado voló su bufanda, revelando una vez más su pequeñez ante el mundo. Bien en el fondo de ese universo que tenemos en un pedacín de la uña del dedo chiquito, todos sabemos que tendríamos ganas de que un día mirando el techo aparezca el gran sapo fosforescente para tragarnos y entonces empezar a acordarnos de todo lo que sabíamos cuando de golpe, ese horrible liquido empezó a fluir. Al caer al precipicio, descubrió que la profundidad de las cosas, vienen dadas por la profundidad de la mirada, el pensaba en el vacío abstracto, mientras no se daba cuenta de que su cuerpo, convertido en una bola de masa, aumentaba de velocidad a cada segundo, y la certeza absoluta, irrevocablemente trascendental de no ser Gregorio Samsa, si no otro que masticó los grumos de la leche chocolatada; empezó como un anexo para mi tiempo libre, pero se volvió un parásito del mismo.
Con la mirada clavada en sus ojos eternos, como viejos amantes reconociéndose, una vez más le dijo; “La persecución es mejor que la presa en si.” Jugaba con su encendedor en la mano, tenía miedo de que la noche se le venga encima, alucinaba que las estrellas le dibujaban a su alrededor, una melodía rota con sus palabras. De vez en cuando la vida toma conmigo café, y al segundo paso mis sandalias no respondieron a mi movimiento, se rompieron. Ya era tarde, comenzaba la cuenta regresiva, no importaba, ya no tenia nada que perder... una de esas cosas que por el brillo particular que había adquirido al convertirse en miles de plumas azules, hacía recordar a esa luna amarilla de invierno, porque el viento huye despavorido, y las sombras salen de nuestra propia frontera; es interesante la vida de astronauta.
¡Quizás a otro que se haga más tarde! ¡Si lo hacen después que rinda! Y ya no hubo más de un lado o del otro, se convirtió en un todo incomprensible, toda tu cordura e ingenio se desvanecerá, te lo prometo. Es cuestión de tiempo, la vida se le amontono en un instante y las respuestas se bloquearon... el día era verde pero el instante se detuvo, y vas dando vueltas en mi cabeza como peces en el mar, y todo color de arco iris sería insoportable, más si; "¡no cambies mi música!" gritó el vecino de abajo.
Se aprecia que es un joven guerrero, a quien una vieja y andrajosa capa lo cubre casi por completo, y cuando llegó ese día tan esperado, se miraron y comprendieron que nunca iba a descubrir lo que realmente le impedía echarse a descubrir el mundo sin cadenas, tendría que seguir huyendo se de si mismo para agarrar el cuchillo con una mano y con la otra el salamin para poder convocar los poderes ocultos...
Entonces comenzó, y ya nada fue lo mismo... la felicidad era para él nada mas que tomar un mate en el jardín. Y salió casi sin planearlo, como un impulso rebelde que sin querer nos enamoraba, mientras miraba de lejos, deseando que no sucediera otra vez, sintió que la pared se le venía encima y lo confirmó: se había enamorado. Pero no era un amor común, pues ya estaba muerto y lo sabía, pero no lo aceptaba, porque en ese momento se dio cuenta. Todo era culpa de esa voz interior q la obligaba a repetir una y otra vez esa maldita frase…
Cuando de repente el silencio se transformó en un mar más basto que cualquier océano conocido, ella susurró que siempre iba a estar a tu lado. ¡Qué equivocado estabas!
Miraba por el ojo de la cerradura, explorando cada rincón de su cuerpo con esos ojos sedientos y esos labios que apretaban el cigarrillo queriendo morder a desprecio, a tanta poesía grandilocuente, como si la única forma de escribir fuera con grandes pompas y fanfarrias, pero ¡que joder!, uno nació siendo argentino y argentino muere, ahí… entonces decidió irse, corrió y corrió como nunca lo había hecho antes. La metió sin dudarlo, tenia olor a lavanda y no tardo mucho en darse cuenta que era la vieja Roste, y era así, estaba mas allá del bien y el mal.
Y tiré el cigarrillo por la ventana justo cuando ella entraba por la puerta del patio. No la esperaba. Por favor díganme si no leen toda la historia con voz suspensiva. -Espera, no escuche, ¿que dijiste?- Es más fácil escuchar los árboles que a vos mismo. Esta es la primera vez que escuchaste mi voz. Sólo estuviste imaginando; y entonces se dio cuenta que no era la luna, era sólo una de esas cosas.
¡Inquilinos sin luz! ¡¿Quien lo diría?! La matrona regordeta, azotó sin piedad a esa horrible alfombra de piso. ¿Acaso todo termina en el punto de partida? Sobre la palma de mi lengua habita un sabor extraño... y entonces la cortina descubrió el misterio, una caja redonda con un gran signo de interrogación en la tapa, y así, tan de repente, descubrís que la mecha se consume. Y mientras más lejos mejor. Después de lo que había vivido lo único que deseaba era ser libre, pero entonces ya era tarde, y me decías que siempre es tarde si cierras los ojos, por que soy un fiambrero estresado, pero como el café me hace daño, prefiero tomarme un Toddy con el Nano.
Para levantar vuelo en una nube cósmica de colores, ver una bella tortuga, solo pudieron decirse unas pocas palabras. “Mides 2,40 metros. Tienes unos senos perfectos. El cabello te llega hasta ahí. Si fuera tú, caminaría desnuda todo el tiempo. No tendría trabajo. No me capacitaría. Ni sabría leer. Me limitaría a estar...DESNUDA”; entonces lo dijo, no. Lo gritó; ¡no me gusta la vida que llevo! Y todos, pero todos se dieron vuelta y lo miraron; absortos, obnubilados...
De una abertura oscura en una pared de roca manaba agua hirviendo, y viste como es, uno nunca sabe quien te esta mirando desde la otra ventana, mientras cambias de canal el tele, y que la bomba va a explotar delante de tus narices, y en tu propia casa.
Entonces agarró un balde, una pala y un trapo de piso... puso todo junto, todo bien ordenado, y se sentó a esperar como morimos como miguitas de pan. Entonces empezaron a comerse el uno al otro, sin mirarse. Sólo se saborearon por última vez.
Era un tipo muy muy jodido que sólo se peinaba las cejas, pero tenía una piel muy hidratada, y el simple hecho de estar en este mundo, no significo mas que un instante de sus vidas porque ya no podía distinguir cuantos renglones de cuaderno cabían en uno de computadora. Cuando anocheció, la seguridad de repente le llego. Sabía lo que tenía que hacer. Había llegado el momento, y el fin llega en algún momento... Bah, si se puede hablar de fin... Este era aquel instante en donde todo se inició ¿que significaba ese instante, esa sensación del viento mientras caes y caes y caes? Pero queriendo ser alguien terminó siendo nada, en pleno verano, el sol daba en la ventana y él miraba, un guante negro en una mano... pensó que los guantes y los bolsillos son para esconder… y todas mis canciones de amor que te dediqué las terminó escuchando ella, tu madrastra… fue cuando me di cuenta de que el dedo estaba en el lugar equivocado...
Ella sabía que había que escribir algo para darle inicio, no se animaba... ¡tenia pánico escénico! - ¡solo por esta vez te insultara una sola neurona de mi ser!- y sin escuchar nada se tomaron de las manos y emprendieron su camino.

Y como un slow motion en blanco y negro, todo se apagó.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Ni uno solo.-


En esos casos sos sólo ira, enojo.
Un torbellino furioso de saltos,
llantos, gritos y preguntas.

Muchas muchas preguntas
sin respuesta. Sin si quiera una línea.
Demasiadas cosas sin entender.

Y todas de repente,
como un accidente de auto.
Violento, fugaz.

Quedás tonto por un segundo
y después reaccionas…
Escupis, gritás, vomitás.

Entonces decís cosas que nunca pensaste dirías
sentís que tiraron todo
y en la vorágine vos también tirás.

Tirás porque sentís que ya da todo lo mismo,
tirás porque necesitas descargar.
Tirás porque no te queda otra,
porque si no tirás el que va al suelo seco,
duro, pesado;
sos vos.

Después se calma un poco la marea,
eso sí; pasa tiempo
mucho tiempo.
Pero en algún momento se calma.

-

Nunca antes había escrito sobre esto.
Revisando cosas viejas;
encontré escritos, mensajes.

Respuestas quizás a los gritos desconsolados
que en el momento de mayor fragor salieron.

Que no me amas.
Que te cagaste en todo.
Que sos una mierda.

Repaso eso y me arrepiento.
Lo entiendo pero no lo comparto.
Para nada de nada.

Debe ser quizás por la distancia de no tenerla,
pero nunca jamás -JAMÁS-
podría volver a decir algo así.

Más aún cuándo reencuentro una respuesta
del otro lado.
Años después.

No hace menos grave
el hecho que desencadena el torbellino
pero si hace más hermoso a ese pasado violento.
O menos doloroso quizás.
O simplemente, tal vez, menos drástico, menos definitivo.

Así, con la perspectiva de los años
de por medio, me doy cuenta de todo lo que dejé.

Me enamoro de nuevo
y me insulto por todo lo dicho,
y por todo lo no dicho.

Más allá de los hechos,
el mundo se me cae cuándo leo
hoy
su respuesta de ayer:

“Ni uno solo.
No eche al fuego ni uno solo de los besos que me diste...”

Y ya no me queda otra que sentarme a escribir.
O a esperar.

Ya no sé.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Ni que nada.-


Construir amor se complica
cuando de besos pasamos a abrazos,
y lo que hoy suena a te quiero
ayer sonaba a te amo.

Muchas veces viene con ternura,
cariño, -¿amistad?-
y hasta quizás ansías de protección.

Por más frases bonitas que sean
no ayudan,
ni consuelan,
ni me curan.

No me digas te quiero
ni me mandes cariños
ni me quieras feliz.

No seas mi amiga,
ni quieras que ame,
ni que salga ni que bese
ni que nada.

No me quieras libre,
ni me cuides,
ni te preocupes,
ni lo pienses.

Ni me nada,
ni te nada,
ni que nada.

No lo quiero,
si te quiero,
y no me sirve.

Ya no quiero
ya más frases…
nunca más:

“Te quiero libre,
y si te veo te ato”

lunes, 21 de noviembre de 2011

La Infinita Presencia.-


No sos el cine de Totó, no sos el teatro La Rosa.
No sos la sonrisa de Amelie.
No sos la casa de los Buendía.
No sos las canciones de Silvio, ni la brisa del verano,
ni la placita de San Marcos, ni las sábanas desordenadas.

No sos el final de una película, ni una frase de un libro,
ni el acorde de una canción.

Y sin embargo estás, ahí, en el fondo, en el frente,
en un gesto.

En los rostros, en las frases y en las rimas.
En la tele y en las canciones, y en los finales.

Y en el silencio.
Y en el recuerdo.

No sos Radio Bemba a la mañana, ni el boleto del colectivo.
No sos la hoja del cuaderno, no sos ese póster de mi pieza.
No sos la lengua de las mariposas.

Y sin embargo estás, ahí, en la noche y en el día,
en la ruta y en el río.

Y en el silencio.
Y en el recuerdo.

En el viento.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Las Notas en .pdf .-

Bueno, evidentemente las últimas tres entradas desvirtuaron completamente el blog, de hacer entradas con notas pasamos a entradas más casuales, más propias de un blog justamente, aunque esa nunca fue la idea original. Sea como fuese, ya tenemos el escritorio funcionando de nuevo y hasta algún que otro boceto de un librito que podría terminarse de acá a seis meses, o de acá a cinco años. Eso nunca se sabe, lo importante es que volvieron las ganas de sentarse de nuevo frente al papel. Mientras les dejo a todos aquellos interesados una versión en .pdf de "Notas para Ernestina", si tienen ganas y tiempo peguenle una leída, son bastante más interesantes cuando están todas las notas juntas y con un cierto orden que cómo se fueron publicando acá...

En fin, saludos a quien corresponda y gracias por pasar!

viernes, 11 de noviembre de 2011

de la ausencia y de ti...-


Bueno, tal vez esto desvirtúa un poco la naturaleza del blog... algo que desde un principio me negué a hacer pero que después de verlo anoche a Silvio no puedo evitar. En estos días seguiré subiendo notas, hoy mejor dejar un videito... una de esas tantas canciones que son tan perfectas que resumen de manera perfecta todo lo que uno trata de expresar en el papel y, además, hacen que lo que uno deja en el papel se vea chiquito chiquito. Aún así, cómo no hacerlas propias, al menos por un segundo... si al fin y al cabo de eso se trata... Saludos.

domingo, 6 de noviembre de 2011

se vienen más notas se vienen... tal vez.-

"Eso es lo más difícil, saber que lo correcto no te gusta y que lo que te gusta no tiene sentido, y quedarte con lo correcto y la cabeza a mil sin fuga ni escape..."

Parece que la maquina de escribir va a perder el polvo y ponerse a trabajar de nuevo. Repentinamente así reclaman coyunturas y demases, y bienvenida sea una nueva era de romanticismo barato y catarsis al por mayor.

No se preocupen, todavía quedan un montón de notas de esa primera ya vieja publicación con la cual puedo seguir robando en tanto y en cuanto lo nuevo no guste lo suficiente como para hacerlo público. Lo interesante es que se vuelve al ruedo y esperemos que sea como andar en bicicleta, y no se nos olvide.

Saludos varios a quien corresponda y gracias por pasar, che.

jueves, 20 de octubre de 2011

Sobre este libro.-


“Notas para Ernestina” es producto de la necesidad de quien escribe de descargarse; de comunicarse. De decir todo eso que tiene atragantado y, en definitiva, sacárselo. Esta necesidad se puede leer de varias maneras dependiendo del humor del escribiente. En un principio, las Notas no eran sino una forma de decirle a Ernestina todo eso que ella me hacía sentir, era, por momentos, el único modo que encontraba de hablar con ella, de decirle que la extrañaba, de decirle que la quería. No se asuste Querido Lector (¿puedo llamarlo Querido?), Ernestina no está muerta y yo no le escribo al más allá. Simplemente había cosas que no podía decirle, digamos, de frente, pero que, como a usted le habrá pasado alguna vez, necesitaba decir. ¿Quién no necesita a veces buscar refugio? No lo hacemos sólo cuando escribimos, lo hacemos también cuando leemos una novela, cuando vemos una película. Cuando escuchamos ese disco que tanto nos gustaba. Si se fija lector, en momentos de debilidad del corazón uno siempre busca en otros textos cosas que le recuerden a esa pareja, que lo hagan sentir identificado (a pesar de que este proceso pueda ser parcial o totalmente inconsciente). ¿Quién no se sintió identificado, pues, con frases de Cien Años de Soledad de García Márquez?, ¿quién no vió (por nombrar alguna) Corazón Valiente y, a pesar de estar lejos de la Escocia Medieval, se emocionó con tamaña historia de amor? ¿No será, Lector, que nos gusta encontrarnos allí?, ¿no será, Querido, que encontrándonos allí nos sentimos acompañados? Compartimos los momentos felices de estos personajes porque a pesar de la lejanía histórica o geográfica nos recuerdan a nuestros momentos felices, y nos sentimos menos solos cuando a ellos también el destino les juega una mala pasada. No al vicio el Romeo de Shakespeare decía ser juguete del destino, y vaya si los somos.

Pero bueno, volvamos a lo nuestro. Las Notas tienen que ver con otros procesos que se llevan a cabo en la cabeza de quien aquí les habla. Si bien son, como no he dejado de aclarar, para Ernestina, fíjese que han evolucionado, han pasado a otro nivel. Ahora no son sólo para la Musa, son también para usted, (y aquí le permito sonrojarse), pues es en usted en quien pienso, y es para usted que escribo estas líneas. Se podría decir, sin más, que en este preciso instante ya no es Ernestina, sino usted, “la Musa” de esta publicación. ¡Vaya! tamaño compromiso tiene usted ahora, pues si se me nubla la mente, y ya no sé que escribir, no tengo más que echarle la culpa. Cumpla, Querido Lector, y haga de estos párrafos algo digno de ser leído.
Interesante juego el que empezamos a jugar ahora, a pesar de que no lo conozco, y usted no me conoce; de repente el futuro de éste, mi libro, está en sus manos, y, ¿sabe que es lo mejor? Usted todavía no lo sabe.

Retornemos. Como ya se habrá dado cuenta tengo una ligera tendencia a desviar el hilo de nuestro relato, aunque como ya le dije, compartimos la responsabilidad. Usted como Musa, y yo como escritor. Le he estaba diciendo que las Notas han ido evolucionando. Para serle sincero, cuando por primera vez nació una de ellas, lo último que pasaba por mi cabeza era publicarlas. Ahora, con unas cuantas hojas ya escritas la idea es otra, y surgen, pues, nuevos interrogantes… ¿Quién no soñó nunca con escribir un libro?, ¿hay acaso placer más magnífico que el nombre de uno en una tapa?, ¿qué la gente aplauda lo que uno escribe? Sincerémonos, no queda lindo sacar a relucir que uno tiene un ego, y que como cualquier ego a uno le gusta que esté inflado. Pero usted se ha portado bien conmigo, no sólo está leyendo lo que escribo, sino que además ha aceptado ser mi Musa (aunque desconozco si de buena o mala manera) y por lo tanto lo último que podría hacer es mentirle, y por eso cuento esto que le estoy contando. (¿Estará aceptada una oración como esta última en los círculos literarios?)

Las notas no son lo único que ha ido evolucionando, Ernestina misma ya no es quien era, ha pasado de ser la pareja que no fue, a la protagonista de no solo este, sino también otros relatos. Ha adquirido cualidades que no poseía, muchas veces tomadas (en algunos casos de manera consciente, y en otros de manera inconsciente) de libros o películas como las antes mencionadas. Inclusive sus cualidades, o mejor dicho características, han sido también modificadas… tanto resaltadas como disminuidas. Este proceso de cambio, debo decir, no ha sido sino más que el lógico proceso de metamorfosis que sufre el sujeto cuando es trasladado de la realidad al papel. Es modificado para hacer que sus acciones sean más entendibles, para permitir el curso lógico u ordenado del relato, o -por qué no- también para darle más color. Es modificado, además, por que quién escribe ya no piensa en “Ernestina, esa chica que le rompió el corazón”, sino en “Ernestina, la de las notas, la Musa”, la que puede tener todas esas características que uno quisiera, y aún así seguir siendo el mayor ejemplo de humanidad posible. Es difícil explicarlo, pero en el papel se pueden hacer coherentes las incoherencias, y por eso Ernestina crece sin quererlo. Se puede decir que era la mujer más hermosa de todas, y al mismo tiempo la más fea, y tiene lógica. No así fuera de este soporte, pues cada vez que expongo mis sentimientos encontrados afuera de las páginas, debo explicar la causa o razón de cada uno de ellos, y ni aún así logro quitarle toda esa “incoherencia” de encima, aunque, seamos sinceros, si el amor fuera coherente no existiría.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Intitulado 2.-


¿Por qué será que siempre acudimos a los grandes maestros para expresar lo que sentimos?
¿Será que la belleza del ser amado nos deja sin palabras?
¿Será que la belleza del ser amado nos deja sin ideas?
¿Será acaso que nuestro ego se ve abrumado, y lo propio no convence, no gusta?
¿Será acaso que tu mirada destruye la confianza y con ella pilas y pilas de papel?
Puede se que sea todo un poco de eso.

Hoy prefiero darte una canción, y guardar estas líneas para otro momento.